
El anime es una industria en constante crecimiento y
con fuerte influencia en la cultura juvenil actual.
En Chile esta industria arribó en los años 90, con el estreno de animes como Dragon Ball, Sailor Moon, Slam Dunk, etc. Marcando significativamente la generación correspondiente a esos años, primeramente, llegando a medios masivos como la televisión a través de canales abiertos, estos siendo doblados a nuestro lenguaje para mejorar la comprensión y la llegada para los públicos más generales, durante la época de los 2000, continuó la masificación de esta forma de expresión audiovisual.

Películas japonesas como «El castillo ambulante» reciben reconocimiento internacional, siendo elegida como mejor película animada en los premios de la academia, demostrando que el anime puede ser una excelente manera de contar historias profundas y con un significado más allá de lo superficial, durante esta última década, con el auge de las redes sociales, el fenómeno comenzó a expandirse de manera exponencial en páginas web no oficiales, donde eran los fans quienes traducían las obras directamente desde el japonés con el fin de acercar este contenido de manera gratuita al no tener plataformas oficiales de distribución. Esto generó un boom en las generaciones entre los 10 y 20 años. Ya para el año 2026, la industria ha alcanzado números sorprendentes en el extranjero: «Los ingresos del extranjero alcanzaron ~14.250 M$ (56% del total) y crecieron un 26%, mientras que el mercado nacional creció apenas un 2,8% hasta ~10.970 M$» (AJA, Anime Industry Report 2025).
Con este contexto podemos dimensionar el impacto que ha tenido la industria del anime a nivel cultural, formando parte de la juventud e infancia de muchas personas en occidente, esto podría probar ser beneficioso para nuestro trabajo como terapeutas, diversos autores han postulado que las narrativas pueden ayudarnos a configurar nuestra realidad y la experiencias que tenemos como individuos, Bruner (1991) postuló que la mente humana es una constructora activa de significados, los cuales se elaboran a través de narrativas compartidas culturalmente. Para otros autores como Vigotsky (1998) las herramientas culturales, de las cual se distinguían las psicológicas o simbólicas (Lenguaje, símbolos, reglas, etc) y los materiales (libros, lápices, calculadoras, etc) atraviesan un proceso de internalización en el cual estas interacciones pasan de ser un proceso entre personas, a ser un proceso dentro del individuo, por ende, estas relaciones culturales o sociales nos permiten desarrollar una identidad personal.

En un estudio realizado por González (2020) llamado “Pertinencia de la cultura popular con enfoque en anime y manga como herramienta de consejería profesional” nos muestra la transversalidad de este fenómeno cultural, como un medio que es visto tanto por jóvenes como adultos, sin embargo, este fenómeno es poco integrado como técnica para la terapia tradicional, por ende, existe una necesidad exploratoria de este fenómeno cultural, enfatizando en la idea de poder integrar conceptos que puedan ayudarnos en nuestras intervenciones.
Tener conocimiento de estos medios podría resultar beneficioso tanto para el terapeuta como para el consultante, ayudándonos a fortalecer el vínculo entre las partes, comprender de mejor manera el mundo interior de la persona e interiorizarnos más en su propio relato, hablar en el lenguaje del consultante es primordial para que todo este fenómeno pueda suceder dentro del espacio de consulta.

Como se mencionó, la narrativa es importante en la identidad de las personas, estas historias más allá de ser un medio audiovisual pueden estar llenas de significado y mensajes para quienes las ven. Ejemplos de mangas que se han vuelto símbolos populares, como el aclamado anime y manga Vinland Saga (2005) del autor Makoto Yukimura, nos narran la historia de Thorfinn, un vikingo islandés que se enfrenta a un evento traumático a corta edad. La historia de venganza, redención y búsqueda del perdón, así como la frase “no tienes enemigos”, ha llevado a una generación a mirar y cuestionar la manera en que enfrentamos la vida y las relaciones sociales. En la actualidad existen estudios integrativos sobre cómo este medio podría ser útil en diferentes aspectos educacionales y psicológicos. Carvalho y Souza (2023), en su artículo “Anime, manga, psicología y educación: una revisión integradora”, realizaron una extensa búsqueda de estudios que pudieran respaldar el anime como una herramienta para la psicoterapia. Los resultados son bastante positivos con respecto a la mirada que tiene este medio; concluyeron que el anime puede ser un excelente medio para transmitir valores, enseñanzas, modelos de conducta y resolución de conflictos de manera adecuada.

Por otra parte, se necesitan aún más estudios sistemáticos de cómo este medio podría ser funcional dentro del marco psicoterapéutico. Esto nos da pie a poder seguir investigando cómo este fenómeno puede ser de utilidad para ayudar a las personas en su proceso terapéutico. Los estudios son claros en ese sentido; aún falta explorar con mayor profundidad cómo estas historias, con sus respectivos valores, modelos y resoluciones, pueden constituirse como una forma creativa de abordar temas tan complejos como el duelo, el trauma, la depresión y la ansiedad, sobre todo en consultantes juveniles y adultos.
En conclusión, podemos decir que el anime es un medio que puede ayudar a conectar más con los individuos que se ven reflejados en estas historias. Puede ser una valiosa herramienta cultural para establecer vínculos, reforzar conductas e introducirnos en las narrativas de nuestros consultantes. Además de ser un medio en constante expansión y con mayor alcance, lo hace cada vez más accesible a la población. Sin embargo, está en nuestras manos investigar de manera sistemática los beneficios reales que esto pueda traer y cómo podríamos verlo como una herramienta más para nuestras consultas. Sin duda, es un campo muy amplio y con mucho potencial para aprovechar, tanto socialmente como individualmente. El medio Geek es una industria enorme tanto para jóvenes como para adultos, y cada vez se suman más a esta ola que, al parecer, solo seguirá creciendo. Es importante, como profesionales que nos especializamos en la atención, mantenernos al tanto de la cultura y sus referentes, así como de cómo usarla a nuestro favor y a favor de la persona que nos pide ayuda.

Referencias
• Bruner, J. (2002). La fábrica de historias.
Fondo de Cultura Económica.
• Bruner, J. (1991a). The Narrative
Construction of Reality. Critical Inquiry,
18(1), 1–21.
• Carvalho, R. M. de A. F., y Souza,
V. L. T. de. (2023). Animes, mangás,
psicologia e educação: Uma revisão
integrativa. Revista Psicopedagogia,
40(123), 394–402.
https://doi.org/10.51207/2179-
4057.20230036
• Duero, D. G. (2017). ¿Por qué la
narrativa importa a la psicología?
Themata. Revista de Filosofía, 55,
105–125.
https://doi.org/10.12795/
themata.2017.i55.06
• González Castro, F. (2020).
Pertinencia de la cultura popular con
enfoque en anime y manga como
herramienta para la consejería
profesional. Griot, 13(1), 21–39.
https://dialnet.unirioja.es/servlet/
articulo?codigo=8471596
• Vygotsky, L. S. (1998). The Collected
Works of L. S. Vygotsky. Plenum Press.
• Yukimura, M. (2005–presente).
Vinland Saga [Manga]. Kodansha.



